Posteado por: vinadas1 | 22/08/2010

El Angliru, una historia de amor con cabras de por medio

Queremos iniciar una serie de artículos de puertos ciclistas que serán publicados frecuentemente y que podéis pedir mediante comentarios que puerto queréis que sea el siguiente en ser analizado. Empezaremos por el más duro de todos, y el que más rápido se forjó una leyenda, el Angliru, el Olimpo del Ciclismo

Era un simple camino para que los ganaderos asturianos fueran a cuidar sus vacas y cabras, uno de los miles que pueblan la geografía asturiana.

Hasta que, un día de 1996, un cicloturista asturiano y director de información del ONCE, Miguel Prieto, envió una carta de recomendación a Unipublic para que la Vuelta pasara por ese puerto de grava alejado de la mano de Dios:

“Existe en Asturias, en plena Sierra del Aramo, en el Municipio de Riosa, a cerca de 15 kilómetros de Oviedo, una montaña (…) que las retinas de los telespectadores jamás la olvidarían. Lo mismo que se dice que Los Lagos de Covadonga podrán ser la equivalencia española al Alpe d’Huez francés, la Gamonal podría equipararse e incluso, sin exagerar, superar al Mortirolo italiano”

La propuesta llegó a buen puerto y es que desde la dirección de la Vuelta a España se buscaba una ascensión con el impacto de los Lagos, y así fue como al año siguiente el Ayuntamiento de Riosa (concejo donde se sitúa el mítico monte) arreglaba la carretera para debutar en el profesionalismo en 1999 de mano de Víctor Cordero, y, además, a lo grande.

Chava emergió de la niebla riosana para entrar al Olimpo por la puerta grande

En 1999 se subía por primera vez la mítica cima asturiana en el marco de la Vuelta a España. La etapa salía de León y contaba con Ventana, La Cobertoria y Soterraña como aperitivos del gran monstruo de la montaña patria, el Angliru.

Durante la ascensión final el pelotón se fragmentó en grupos no mayores de 5 hombres apoyados en las míticas cuestas de La Cueña Les Cabres, El Aviru… jaleados por miles de valientes que se acercaron al coloso riosano pese a la lluvia y la niebla. Pavel Tonkov le sacaba al “Chava” Jiménez y a Roberto Heras 57 segundos en El Aviru, en esa rampa atacó durisimamente el de El Barraco y se fue acercando al ruso del Mapei hasta que llegando a meta emergió de la niebla cual fantasma inaugurando el palmarés del Angliru en una épica etapa.

Simoni puede con todo un pelotón de ciclistas

Llegaba la Vuelta 2000 y con ella de nuevo el temible Angliru. Gibo llegaba a pie de puerto escapado del pelotón y uno a uno fue descolgando al resto de fugados y aguantando ante un potente pelotón para imponerse en la cima riosana; Heras ganó la Vuelta por los 3’40” que perdió Ángel Casero en la cima con el ciclista del US Postal.

Heras vence a los elementos gracias al mejor gregario en este puerto, el público

Tras una escapada y mucha batalla, gracias al trabajo de su equipo Heras puede lanzar un ataque demoledor en la Cuesta de les Cabañes donde empezó su calvario particular, murió sobre la bici debido a la falta de desarrollo, que suele ser de MTB. Jaleado por los miles de aficionados que desafiaron al clima asturiano de lluvia y más lluvia que le apoyaron en el resto de la ascensión, sobre todo en la imponente Cueña les Cabres, el bejarano coronó el primero haciéndose un hueco en el Olimpo del Ciclismo.

Contador cierra a lo grande la lista de elegidos

En un soleado día se subía el Angliru en la Vuelta tras seis años de ausencia. Llegaba un grupo de escapados que era rapidamente cazado y se quedaban en cabeza un cuarteto de miedo; Leipheimer y Contador (Astana) y Valverde y Purito Rodríguez (Caisse d’Epargne). El pinteño hacía un ataque demoledor en La Cueña les Cabres en un Angliru con más público que nunca que jaleaban al pinteño en su subida hacia el cielo.

El Angliru, un sueño convertido en calvario

Y es que el sueño de aquel visionario 14 años atrás se ha convertido en el calvario de los cientos de profesionales que las subieron como etapa o de los miles de cicloturistas que lo hacen por diversión.

“El Olimpo del Ciclismo” como reza el cartel situado en la base del mítico puerto asturiano es el más duro de todos los colosos europeos, superando a los italianos Zoncolán y Mortirolo, con una pendiente máxima del 23,5% y una exigencia de desarrollos bestiales de bici de montaña para que sea posible su subida.

Y es que viendo las espectaculares que dejan sus ascensiones hacen ver que, por mucho se diga, la afición al ciclismo en España es impresionante y que hay muchos héroes anónimos que están dispuestos a pasar largas noches a la intemperie con tal de ver sufrir y ayudar a sus ídolos:

Dicen que llegar a la cima es como tocar el cielo, y la verdad que la impresionante vista de la cima y la satisfacción que debe producir llegar al Olimpo del Ciclismo compensa con creces todo el esfuerzo invertido para superar una a una todas las cuestas con nombre propio que iluminaron al mundo por primera vez en 1999: El Aviru, La Cueña les Cabres, Cobayos, Xonceo… son testigos de las miles de historias de amor entre la leyenda y el valiente; entre la satisfacción y el esfuerzo; entre el asfalto y los tubulares… con cabras y recuerdos como testigos de lujo.

by vinadas1

Anuncios

Responses

  1. Angliru, el Olimpo del ciclismo.

    • Muy cierto Diego, por algo se ganó ese apelativo

  2. La primera vez que se subió el Angliru en la vuelta, había ciclistas que llevaban tres platos en la bici..incluso en el 2002 alguno lo llevaba….

    • Normal, es una bestialidad, si no fuera por el público que les empuja la mitad no llegaría a la cima.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: